Le he citado varias veces en este blog por su compromiso. Ahora Gervasio Sánchez ha ganado el Premio Nacional de Fotografía 2009. Antes que él, lo recibió en 1996 Cristina García Rodero, que hace unos meses se convertía en el primer profesional de la fotografía de España que ha entrado en la Agencia Magnum, lo mismo que desde que se instauró el premio, en 1994, lo han recibido otros nombres muy prestigiosos. El reconocimiento a Gervasio Sánchez viene a ser un homenaje al fotoperiodismo en su expresión más clásica: la del reportero de guerra. Dudo que haya algún fotógrafo de prensa que no haya fantaseado alguna vez con emular a los grandes clásicos del género como Robert Capa. Gervasio Sánchez está entre esos grandes, porque en los últimos veinte años ha corrido casi todos los frentes y porque nunca ha querido actuar como un objetivo indiferente. Su fotografía tiene la sinceridad necesaria, pero también el valor de la denuncia, sin compasión, de la injusticia gratuita. Eso se llama compromiso. De la denuncia de una de las secuelas más estériles y brutales de las guerras, las minas antipersona, ha hecho una causa personal constante en su trabajo. Tiene muchos méritos y los ha resumido con acierto el jurado:
Su compromiso continuado con la fotografía como herramienta de denuncia de la violencia en los conflictos armados, por su continuada labor a favor de la justicia y especialmente por su trabajo sobre las minas anti-persona. Asimismo se valora su aportación a la fotografía de reportaje y cómo a través de ella se dignifica a las víctimas fotografiadas, con una mirada particular que enaltece los mejores valores del fotoperiodismo.
Su trabajo y su compromiso profesional, pero también vital, se pueden conocer o recorrer de nuevo en el blog “Los desastres de la guerra“, que durante un año ha estado abierto en soitu.es (el sitio, vivo todavía a través de la selección de trabajos que han dejado, sigue mereciendo un repaso y una visita, al igual que el blog) y que ahora volverá al Heraldo de Aragón.
De lo que le he leído y escuchado a raíz de la concesión del premio me quedo con unas declaraciones a Europa Press en las que consideraba el periodismo local más peligroso que cualquier guerra. “Es donde se cocina todo y donde hay más intereses políticos“, decía él, que además de en muchas guerras se ha curtido en la prensa local como profesional de “El Heraldo de Aragón“. Eso hace más valiosa su última frase en la despedida de soitu.es. El espíritu que la impregna merecería estar presente en las facultades de periodismo, en las redacciones y en los dormitorios de muchos profesionales:
La dignidad es más importante que pisotear los principios básicos del periodismo independiente.
La concesión del premio coincide con la exposición “Camboya, tierra de esperanza“, que se muestra hasta el 28 de febrero de 2010 en CaixaForum Barcelona, a la cual corresponde esta galería de imágenes, tomada del material de prensa de la Caixa. Después de mucho tiempo, el fotógrafo ha elegido el color para expresarse.






Así de miserable baja el Tiétar; no hace mucho iba seco. Me contaba un paisano que en este otoño raro han caído 80 litros, agua bendita para estas tierras. La foto, tan luminosa como el lugar que refleja, es de un amigo, Jose Peña.También es un gran profesional, pero lo primero, es lo primero.


o presté y acabé por regalarlo. A algunos libros hay que dejarlos volar, porque merecen mejor destino. Éste ganó mucho con la mudanza. Hace algunas semanas volví a comprarlo para leerlo a poquitos, condurándolo, y de momento se quedará en casa, a mano.