
Estos son alcaldes y autoridades principales de la Campana de Oropesa, que se retrataron hace unos días con el delegado provincial de Ordenación del Territorio y Vivienda, Félix Ortega, en la visita que hicieron juntos a las obras de la nueva potabilizadora que mejorará la calidad del agua del embalse de Navalcán. A quienes conozcan la zona, les podrá parecer que la foto, distribuida por la Junta de Comunidades, está tomada en “El Golín”, que ha reverdecido con las lluvias recientes, pero en realidad debe tener como escenario los inciertos parajes de Silicon Valley.
En el mundo real sería difícil que los alcaldes de municipios que llevan sin agua potable desde que empezó el verano de 2009, se prestaran a inmortalizarse tan contentos, después de una de esas visitas organizadas para propaganda de inversiones que deberían estar ejecutadas hace décadas y a mayor gloria de la administración que las ejecuta. La mejor prueba de que esa obra debería estar hace tiempo, la dan los propios ayuntamientos que, con o sin el apoyo de otras instituciones, vienen asumiendo el coste y el reparto de las garrafas con el que se suple la falta de agua corriente potable.
Por la incoherencia de fondo del asunto, parece probable que la foto se haya tomado en el Valle de la Silicona, donde los políticos que han sido elegidos para representar a sus ciudadanos pueden poner cara de satisfacción anticipada, en lugar del gesto de disgusto correspondiente a la situación que vienen padeciendo. Lo que en cambio pertenece a la dimensión de la realidad pura y dura es el reparto de garrafas de agua o los camiones cisterna, y el plazo que se da a la finalización de la obra que garantizará agua potable a la Campana de Oropesa: el verano de 2010.
Mientras tanto, a los 15.000 vecinos afectados por todo lo largo y ancho de la Campana de Oropesa, les queda confiar en que sus municipios hagan la transición al siglo XX y en que el otoño venga lluvioso, para que puedan recuperar la captación de agua del Tiétar, que perdieron hace cuatro meses por la sequía del río. Entonces empezará a quedarles más cerca el siglo XXI.


Ya vemos lo que le importa esta tierra a sus “politicos”, por llamar de alguna manera a los de la foto. Por supuesto es preferible hacerle el caldo gordo al jerifalte manchego que mirar por los intereses de sus ciudadanos (o les creen subditos?). Y cuando les digan que el agua se va a regar viñas a la Mancha pues todos tan contentos… la pertinaz sequia, decian antes.
En fin, esta zona no tiene solucion.