Cualquier decálogo al uso sobre cómo gestionar un blog, incluye la constancia. El buen bloguero ha de actualizar con frecuencia y con ritmo. Creo que esa es la norma básica y que incumplirla, debe ser algo así como saltarse algún mandamiento. A la vista está que me lo llevo saltando un tiempo, por razones tan variadas como la vida misma, entre las que no se encontraban la falta de cosas qué decir. Por suerte, hay unas pocas entradas que se han perdido en el intento, porque lo trágico de verdad sería quedarse muda, el vacío.
El verano, la experiencia del Camino -tan plena y felizmente concluido-, este otoño diferente que a estas alturas huele a chimeneas… Sensaciones que pudieran parecer menores, pero que tejen la vida que no se añora, ni se desea, sino la que se tiene.
Lo normal, es que se deje de hacer algo porque entre tanto se atiende a otros frentes y se está en otras cosas. Por este Post Secret ha pasado en estos últimos tiempos lo normal. Igual que ahora me he propuesto recuperar la normalidad. Aquí estaremos, para quien pueda interesarle.
Lo normal
25 octubre 2010 por Carmen
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Te estaba echando de menos. No quise preguntar… pero no ha hecho falta. Te seguiré, de nuevo. Un abrazo (desde aquí)
Estamos igual. Noto la ausencia, desde todos los sitios. Pero te sigo, de cerca.
[...] Articulos Actualizados : Lo normal [...]
Anda, ya pensaba que te habías ido. Vuelves al blog en el tiempo del regreso de las grullas, con la luna llena de octubre. Buen momento para empezar, o continuar.
Me gusta eso de mimetizarme con las grullas, que son muy sanas. Y lo de la luna llena, también. Al final, seguro que ha merecido la pena irme un tiempo.
Ya era hora maja, que unos llevamos la fama y otros CARDAN LA LANA
Anda que no has cardado tu, amigo. No desesperes, que lo mismo me formalizo con los años, siguiendo tu ejemplo. Por otro lado, sí, tienes más razón que un santo con peana.
Pues aquí estaremos, atentos a lo que nos cuentes.
Gracias Antonio, nos aquí y por Verbo y penumbra. Un saludo