Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for the ‘Hilos’ Category

Toros de primera

No puedo decir que sea una aficionada al uso, pero me atraen los toros. He asistido a corridas y he disfrutado con el espectáculo en toda su amplitud, desde el albero al ambiente de los tendidos. No considero el toreo tortura, aunque haya excepciones, como el ensañamiento con la puntilla, un signo de incompetencia de quien la usa, o el tercio de varas, que nunca he entendido. Por eso no encajo en el molde común de aficionada.

En cambio, me gusta el debate que se ha abierto por la presentación en el Parlamento de Catalunya de una iniciativa legislativa popular para prohibir la fiesta de los toros en esta comunidad. Nada es intocable, ni los crucifijos, ni las fosas del 36, ni los toros. Tenemos que acostumbrarnos a que sea así, a que las cosas puedan cambiar aunque durante décadas puedan haber sido de otra manera, a que no por antiguas han de ser mejores. O peores. El asunto ha servido para que nos enteremos o para que recordemos que en Canarias los toros se prohibieron por ley en 1991.

Quienes siguen la Fiesta, saben que hace mucho que hay un debate intenso sobre su devaluación, que ha girado mucho en torno a la pérdida de fuerzas del ganado. De ese debate he entendido que se estaba tendiendo hacia un toro menos peligroso, que supone menos riesgo para el que se pone delante con la muleta, pero que desilusiona y va apartando cada vez más a los aficionados. Toros que se caen, sin fuelle para la embestida y toreros, unos pocos, a veces interesados en que sea así, que copan el escalafón, con una forma de entender la Fiesta que atrae a supuestas masas y aparta a  los que la mantienen viva.

En Cataluña apenas hay festejos y fuera de fenómenos como José Tomás, en momentos muy exclusivos, las plazas se han reconvertido. Como la Monumental de Barcelona, hoy pabellón Arena de la ciudad. En el caso de Cataluña, el debate sobre la prohibición favorece a los taurinos, porque permite visualizar que todavía quedan. Visto el conjunto, estoy con quienes creen que los toros no necesitan la puntilla de ninguna prohibición. Su futuro se presenta negro zaino.

La polémica ha dejado muchos detalles interesantes, como esta portada de El Periódico. Muy de su estilo, efectista y lograda. El planteamiento que se ha hecho del asunto en parte de la prensa de Madrid me parece totalmente desviado. Los que ven nacionalismo exacerbado en todo, acaban cayendo en un centralismo radical igual de cateto.

Primera de El Periódico, 19 diciembre 2009

Primera de El Periódico, 19 diciembre 2009

Anuncios

Read Full Post »

Buen ambiente

Se acaba de reciclar un clásico de toda la vida, al menos de la que yo recuerdo, para convertirse en el primer local declaradamente gay de la noche talaverana. El viernes pasado se inauguraba “Metro Chueca”, abierto por la iniciativa de Panchi Benito de Lucas y que ha contado con el apoyo del activista talaverano Rubén López, vicepresidente de la asociación de lesbianas, gays, transexuales y  bisexuales Bolo-Bolo de Castilla-La Mancha.

No sólo las autopistas, el AVE y los recintos feriales hacen progresar una ciudad. El cambio también se nota en estas cosas más pequeñas, que dejan poso, pero que a la vez son la manifestación de una evolución. Es importante ir soltando el lastre de provincianismo que tan a menudo llevan adosadas las ciudades de tamaño mediano. En esa revolución cotidiana, Talavera tiene tendencia a manifestarse como una ciudad abierta. Con todos sus convencionalismos y sus estereotipos acuñados, como todas, pero quizás con menos prejuicios. O con más gente dispuesta a ignorarlos.

A todo eso contribuyen iniciativas como ésta, siempre difíciles porque son pioneras. Y empeños como el de Rubén, que empezó como portavoz de Arcópoli, la asociación de gays y lesbianas de la Universidad Politécnica de Madrid, de la que ahora es coordinador general. Hace poco era uno de los protagonistas de un reportaje de El Pais Semanal sobre jóvenes y homosexualidad y  ha hecho muchas otras cosas. Seguro que hará muchas más. De esas que van ayudando a cambiar poco a poco a mentalidades. Lo llaman normalización.

Rubén, en el centro, con Panchi y un camarero de Metro Chueca, en la inauguración

Rubén, en el centro, con Panchi y un camarero de Metro Chueca, en la inauguración

Read Full Post »

Hasta el día que se encadenó a los árboles del paseo del Prado, la baronesa Thyssen me era indiferente. Ese gesto de rebeldía, de luchar contra lo establecido con la munición que tenía a su alcance, su propia imagen, me hizo simpatizar con una mujer a la que antes no había prestado más atención.

Hace pocos días, la baronesa ha vuelto a convertirse en instrumento de una causa, esta vez la de los galgos. Se ha presentado en Toledo para apoyar la entrega en la sede de la Presidencia del Gobierno de Castilla-La Mancha de 22.850 firmas, dentro de la campaña promovida por la Federación de Española para el Bienestar Animal. Se eligió Castilla-La Mancha porque en esta región se registran la mitad de las cerca de cien mil muertes anuales de galgos, víctimas de ahorcamientos o abandonos, según datos de Galgos sin fronteras.

Que los personajes conocidos se impliquen y se identifiquen con toda su notoriedad en la defensa de cualquier causa noble, se convierte en una de las principales formas de promocionarla y de contagiarla. Su intervención hace que, de repente, las causas perdidas que quizás hayan sido bandera de una reducida minoría, se conviertan en causas generales para un público mucho más amplio.

Pero también hay mucha gente anónima que va por la vida saliendo al encuentro de sus causas particulares. Como Esther, que con menos fama y más gusto para escoger los tocados que se coloca en la cabeza acaba de ayudar a rescatar a una camada de diez perros de una muerte segura. Ha acogido a tres cachorros recién nacidos y los cría a biberón, después de toda una aventura que se inició muy lejos de su casa, cuando localizaron a una perra perdida, que pudo volver con su dueño, un cazador, gracias al microchip y a otra joven que también es protagonista de esta historia. El animal estaba a punto de parir y los cachorros llevaban escrito el destino; iban a ser sacrificados de inmediato.

Aquí no hay títulos de nobleza, ni firmas, pero sí un cazador que, como tantos, quiere a sus perros. Y sensibilidad y compromiso con lo que se siente. Y una causa ni mucho menos perdida, porque hay un par de mujeres consecuentes que acaban de encontrarla.

(Publicado en Osaca el 5 de abril)

Sobre el sombrero y la causa de la Baronesa Thyssen, en La Tribuna

La causa de Esther

La vida le ha salido al encuentro

Read Full Post »