Feeds:
Entradas
Comentarios

Archive for the ‘Homenaje’ Category

La última vez que nos vimos nos estrechamos en un abrazo lento. Era un mediodía de viernes en el Hospital Nuestra Señora del Prado de Talavera; tres días después, la noche del 20 de octubre de 2008, José Luis Reneo fallecía en aquella misma habitación.

La mañana de su entierro llovía fuerte y sin tregua, y le acompañaba mucha gente en el cementerio de Talavera. Ayer, bajo un brillante sol de otoño, me costó localizar el lugar. Con un ramo de flores blancas sobre el brazo, busqué demasiado a la izquierda, donde recordaba haber estado durante el entierro. Le encontré donde decía Cristina Manso, en el artículo más hermoso de los que he leído en su memoria:

Está enterrado, seguramente, bajo el ciprés más alto del cementerio, paradójicamente, a los pies del panteón de Ruiz de Luna (…)

A los pies del panteón de la familia Ruiz de Luna Arroyo, en un túmulo que queda oculto por las tumbas altas de alrededor y bajo una lápida antigua de un mármol que ha tenido tiempo de amarillear desde 1928. En la parte de abajo han superpuesto otro mármol pequeño, de un blanco deslumbrante, con su nombre y las fechas de su nacimiento y muerte.

Aunque no lleve su nombre, seguiré sintiendo más su presencia en la placa de cerámica que la Asociación de Amigos del Museo de Cerámica, que contribuyó a fundar y presidió hasta su muerte, dedicó a Cervantes en  la calle San Agustín El Viejo, que queda a medio camino entre su casa de la calle Pescaderías y su segunda casa del Museo Ruiz de Luna. Uno de esos detalles, pequeños en apariencia, muy suyos.

El martes 20, coincidiendo con el aniversario de su fallecimiento los Amigos del Museo le dedicarán una placa en el interior del ‘Ruiz de Luna’. Será el prólogo de un homenaje más amplio en el que vienen trabajando desde hace tiempo, para que permanezca en la memoria colectiva de Talavera y de la Cultura la figura del activista creativo, del mecenas, del hombre. Entre otras contribuciones, han tomado el empeño de reunir la colección de cerámica de José Luis Reneo, que sea quizás el mejor reflejo de sus múltiples inquietudes y de su sensibilidad, y un testimonio poco común de amor al arte talaverano por excelencia y, por extensión, de vocación absoluta hacia Talavera.

Sonaría bien decir que aquel último mediodía en el hospital ambos presentimos que acaso no quedara tiempo para más encuentros y buscamos un abrazo largo. La realidad es que era muy sensorial y que se detuvo a olfatearme, hastiado sin duda del tufo a medicamentos. Entre tantos olvidos recuerdo lo último que me dijo, porque me preguntó qué perfume llevaba. Me parece que aquel día sólo le contesté con una caricia en el pelo. Agua, se llama sólo “Agua”.

Read Full Post »