Feeds:
Entradas
Comentarios

Posts Tagged ‘Javier Pérez de Albéniz’

No dejo de leer artículos y post con un título repetido: Haití. No hace falta decir más, el titular es como un compromiso y encierra una manera de entender esta tragedia, más allá del suceso abismal del terremoto. Las catástrofes no despiertan conciencias donde no las hubiera de antemano y la de Haití está dando altavoz a las que casi nunca se destacan, porque tenemos la atención ocupada con la evolución del IPC o los tipos de interés. Habrá que ver por cuanto tiempo, pero la mirada humana está focalizada en aquel punto del Caribe, donde ha caído primero la destrucción y después el abandono a su suerte. Desconfío de lo que llevarán, cuando lleguen, esos ejércitos que se han comprometido a enviar, en un país que dejó de tener uno propio y no precisamente por convicciones pacifistas.

Sumidos en el desgobierno, el presidente no aparece y su cónsul en Sao Paulo (Brasil) ha dicho en público que el terremoto es una buena noticia porque así se va a hablar más de su país. Todo lo contrario a la perfecta puesta en escena de los principales gobiernos, con el de USA a la cabeza, que a su vez no tiene nada que ver con la realidad de los testimonios que llegan desde Puerto Príncipe. La ayuda humanitaria que inunda los informativos no se está desplegando o llega con cuentagotas. Lo explica Pablo Ordaz, enviado especial del diario El País, en una excelente crónica de las que reconcilian con la grandeza del periodismo. La adelantaba ayer la edición digital y hoy se publica en papel:

(…) Lo que queda de Haití se resume en los carteles improvisados que, en francés y en inglés, van apareciendo en las calles. Dicen: “Necesitamos ayuda”. Pero nadie parece leerlos, porque cuatro días después del terremoto la ayuda internacional sigue siendo una anécdota, gestos de buena voluntad descoordinados, sobrepasados, impotentes (…) Para leer el artículo completo: Haití ya no existe

Sabemos de lo que ocurre por periodistas que, con medios limitados, intentan rascar un poco más allá de la evidencia. El periodista de RNE Fran Sevilla lo ha narrado en sus crónicas y también en su blog, donde confiesa como luchaba por contener el llanto durante una conexión:

Hay cadáveres en las calles, en algunos lugares apiñados, como si fueran una dantesca barricada para impedir el paso de la vida. Porque ciertamente hablar de vida en estos días en Puerto Príncipe resulta una ironía. La gente camina, lleva días caminando como sonámbula, de un lado para otro, aparentemente sin sentido determinado, sin destino, si lugar adónde ir. Todo lo que les rodea es destrucción, es desolación, como si la ciudad hubiera sido bombardeada sin tregua ni misericordia durante días y días. Del post Haití, sobrecogedor. En el blog Vagamundo, de Fran Sevilla.

Al reportero de TVE Vicente Romero le hemos visto en muchos frentes; ahora le ha tocado quedarse en la retaguardia, desde donde está haciendo una enorme labor para ayudarnos a comprender. Conoce bien el terreno que esta vez palpa desde la distancia, por eso sus análisis se encuentran entre los más clarificadores que se ofrecen sobre la situación de Haití. El reportaje Haití, terremoto en el infierno, ofrecido en un Informe Semanal especial, merece ser visto por lo menos una vez.

También hay demostraciones tremendas de lo que nunca se debería hacer desde la ética y la responsabilidad informativa, pero me voy a ahorrar citarlas. Prefiero recoger algunos de esos Haitís, con los que arrancaba, porque son una forma de desescombrar la carga de abandono que pesa sobre ese mundo olvidado.

Haití, de Miguel Ángel Sánchez en La Tribuna:

La vergüenza más descarnada es que lo de Haití se podía haber evitado, que lo que tenemos delante es ejemplo de la miseria de este mundo que sólo se sostiene en su ciclo infinito de pobreza y riqueza, de explotados y explotadores (…)

Haití, de Esther Durán en La Tribuna:

Haití, desde el martes, es un escenario de horror, un campo de muerte, un terreno sumido en la desgracia. Antes de ese 12 de enero, que ya ha pasado a la historia, era el país más pobre de todo el hemisferio occidental, con el 70 por ciento de su población viviendo en la miseria, sin ninguna educación, excepto la de unos pocos que, tras poder recibirla, salen de su lugar de origen en busca de una oportunidad que todos perseguiríamos de haber nacido allí.

Volquémonos, de Maruja Torres en El País:

No sólo la madre tierra se sacude de vez en cuando para machacar a los más parias entre sus ocupantes. El primer mundo también ayuda, con sus invasiones, sus expolios, su echar una mano a los gobiernos corruptos y su necio y nulo entendimiento de las realidades locales.

Haití es noticia, de Javier Pérez de Albéniz en su blog El descodificador:

Haití siempre ha necesitado ayuda. Nadie ha estado nunca a su lado. Es uno de esos “estados fallidos” a los que se refieren, con repugnante distancia, los expertos en política internacional. Un país más allá del alcance del derecho nacional o internacional. Un país de mierda.

Anuncios

Read Full Post »

Ayer se despidió soitu.es, un medio digital o un periódico, como lo llamaríamos a la manera tradicional, que ha tenido una travesía de 22 meses y buena aceptación. Lo anunció por la mañana su director, Gumersindo de la Fuente, en un artículo, Hasta la vista y gracias, en el que explicaba las razones, que vienen a ser las habituales en estos casos, agravadas por una situación de crisis que está golpeando con fuerza en el sector de la comunicación. El respaldo económico se ha terminado y el medio no ha tenido tiempo de cuajar:

Los proyectos que nacen en sectores inmaduros y crecen en momentos de turbulencias necesitan paciencia para encontrar su sitio (…)

En unas declaraciones a elpais.com De la Fuente era más específico:

El problema es que la publicidad se ha derrumbado. Teníamos, pero a precios imposibles.

La historia le puede sonar familiar a bastantes empresarios y a muchos profesionales que en el último año se han visto expuestos a los rigores de una crisis cuyo alcance puede no conocerse todavía. Eso demuestra que un medio se parece a cualquier otra empresa, aunque a los periodistas nos guste rodearlo de mucho halo romántico y vocacional.

Soitu me ha parecido un medio modesto, bien resuelto. Fresco, periodístico, con contenidos propios, sin trucos y con la capacidad de reacción y riesgo que exige la inmediatez de internet. La apuesta por temas y tratamientos diferentes, con su análisis y cierto atrevimiento; las innovaciones tecnológicas como su selector de noticias, que incorporaba recomendaciones enlazadas de los mejores contenidos de la web, y una competente nómina de colaboradores, han estado entre sus aciertos. He sido fiel seguidora del blog del fotógrafo Gervasio Sánchez, Los desastres de la guerra, y de El Descodificador de Javier Pérez de Albéniz.

Y no he estado sola navegando por el website. Los datos de la OJD que ayer circulaban con la noticia del cierre le sitúan en el número 11 entre los medios de noticias generales, con más de un millón de usuarios únicos en septiembre. Por tanto, no habría fallado ni la audiencia ni el producto, sino más bien el modelo de negocio.

En plena crisis aguda de los medios tradicionales se recurre con mucha ligereza a un supuesto filón de internet, que se busca como un tesoro y no se acaba de encontrar. Los cálculos se basan en la paulatina pérdida de lectores de la prensa generalista en papel, frente al crecimiento de los seguidores de los medios digitales, pero quizás sea una simpleza deducir que con la audiencia se está trasladando también el negocio. Además, bajo el erróneo presupuesto de que internet es gratis y de que producir contenidos para la red sale barato. Los medios tradicionales tienen sus propios recursos de negocio, por muy en crisis que estén, mientras los nuevos aún están explorando como rentabilizar las visitas a sus páginas, aunque se cuenten por decenas de miles. Incluidas las ediciones digitales de los grandes periódicos, que viven más de sus hermanos de papel, que de ingresos propios. En la resolución de este laberinto reside en buena parte el futuro de los medios. Un futuro que cada día corre más prisa.

Portada de soitu.es

La noticia del cierre de soitu.es causó bastante conmoción en el mundo 2.0. En Twitter fue lo más comentado del día y en Facebook se abrió un grupo (Yo leo soitu.es) que antes de la medianoche rozaba los mil seguidores. Los medios (El Pais, Abc o Rtve, por ejemplo) se hicieron eco, con indisimulado cariño en la mayoría de los casos. Mara Torres (La 2 Noticias) les dedicó un post a su estilo y el despliegue de abc.es incluía un artículo muy elogioso de su subdirector, Manuel Erice.

Dentro del amargo trago que supone el cierre de un medio, que tanto se asemeja a un ser vivo, la redacción de soitu.es no ha querido hacer una tragedia y sus 23 trabajadores estarán hoy, el día después, en lo que ellos mismos han llamado la capilla ardiente. Lo anunciaron ayer: “Estamos en la calle Cochabamba, 11 de Madrid. Vente a darnos el pésame, aquí estamos de cuerpo presente. Eso sí, vivitos y coleando porque la energía no se destruye, se transforma”.

Read Full Post »